It’s easy to plant a seed and sprinkle it with water, but once the sun scorches the ground, and the earth soaks up all the moisture, you’re left with nothing but a thirsty little flower trying desperately to make it out of the dirt
WHY IS EVERYTHING FUCKING 3D NOW
Come and strip the paint from where I love ‘cause I don’t like the colour. The smell of bleach is purifying as I inhale deeply and collapse on the floor. I don’t care where I’m going because I know that the ending is the same. Burn the layers off like marking lines on my brain. Creating new paths for synapses to travel and fire off into space. The karmic gaps between consciousness and the subterranean where I await buried alive, with my eyes open. Chemical fumes make them water and the erosion is bringing those gaps closer, floods of reactionary tears washing away brain cells filled with cancer I don’t need. They end up at my cerebellum and the pressure on my spinal cord is paralytic. Climb up my legs using knives as hand grips because you know I can’t feel it. Release the pressure so I can bleed the way I am supposed to. So I can feel each non-tactical insertion of steel. Let me watch it as my consciousness collides into closed eyelids. They open slowly, and I find myself soaked in petrol and there are faces flicking matches at me.
I needed to hide myself inside of you, like a well placed mine, underneath the battlefield of your reservations… below the radar of your attention. To blow the limbs off of your unsuspecting qualms, with the powerful patience of my infatuation. I just had to burrow under your skin for a while, to try you on, like a custom fit grave — and I discovered that the hole was black enough to lose all of my expectations in.
I tried to be without you for a while, like a well behaved sky, beside the rocking chair of your ego… on the front porch of your vanity. To lick the palms of your affection, with the salivating tongue of my prose. I just had to dig around your yard for a bit, to set you off, like a cheap bottle rocket — and I found that the sound was loud enough to stop me from hearing reason.
I wanted to be in with you, like a favored cultist , within the inner circle of your commitment… beneath the hood of your intimacy. To sing the palms of your perfection, with the unwavering devotion of my obsession. I just had to to poke around your lair for a moment, turn you on, like a brainwashing propaganda film — and I knew then, that you were a false god… but at that point, I didn’t care anymore…
I was already inside, without, and — in with you.
lo que no sabes, es que durante el roce sucede lo imprevisto. Al tocar todo enmudece. El significado reposa, los sentidos se erigen y encarnan, profundos y bellos en su más clara dimensión. Por mínima que sea, la caricia es creación, desplazamiento de fronteras, reinvención de mundos: dislocación en dos sentidos, el tacto como trastocamiento, la distancia como condición que conduce del plano familiar a lo ajeno. Extraños o extranjeros del y en el otro, o bien, conocidos y comunes, imbricados y reales, básicos en lo fundamental, trascendentes al desprenderse de lo inexacto.
Hay esto que somos y no queremos definir. Esto que pasando, se nos queda
Ahí está el detalle.
Hoy sentí cuando estabas juntando piedras del río. Hiciste visible la humedad. Le diste aroma al cristal inodoro del medio día. Le pusiste al silencio la sonoridad necesaria para que percutiera libre en la cuadrícula subliminal de una pantalla. Creaste un símbolo . Apareciste en forma de impulso electrónico. Convertirse la sombra del polvo en un pico nevado. Marcaste la diferencia entre mirar por descuido y observar detalladamente la conversión de la inercia en movimiento con sentido.
un motivo para abrir la boca
Aparecieron al azar en un cuerpo extraño. Todos los cuerpos son extraños, pero ése en particular era el más extraño de todos. Tenía por vida un palpitante de órganos. Su cima morfológica tendía a presentar una planicie de la que brotaban vapores teleológicos. Carecía de piernas o de una rueda con la que girar por este mundo, salvajemente mutilado por un propósito humanamente caprichoso: adaptarse o morir. Y también moría; por más que los tentáculos del aire, por más que los nutrientes del sol, por más que el agua. No eran salvos, pero luchaban. Se abrían camino por la espesa sombra de la humanidad. Se unían y desunían en otras superficies buscando quedar. Adoptaron formas únicas, la del Exodo, la de la migración, la del desplazamiento. Con desordenada movilidad formaron una meticulosa diáspora. La manada del beso. el beso en sí. Ese que, si uno está atento, salta de un cuerpo a otro hasta llegar al tuyo y entonces, crea un milagro, un segundo de paz, un motivo para abrir la boca por algo que verdaderamente valga la pena, como besar. Bese.
Lo uno y lo múltiple. De otro modo, claro está.
Vienen a verte a la palma de mi mano. Te buscan tras el rastro que dejan mis pisadas. Se asoman a mi boca, buscan restos de tus labios. Abren mis ojos, esos los alterados, para ver si tu reflejo nada aún en ellos. Luego, como si eso no les bastara toman mis palabras (estas, aquellas, todas); se las llevan por la fuerza para diseccionarlas; sus bisturíes carecen de filo, y además, lo que dejaste fue un silencio.
Ellos o todos, van tras de nosotros. Están atentos. Quieren beber de tu nombre, remojar un pan en sus vocales, regar sus plantas. Lo que no saben es que soy yo quien habita tu absoluto; que soy la que se fue contigo y no regresará.
El mar en veinte fragmentos
- En tierra el mar sus pasos entierra.
- El mar es su propio remo, y nada.
- El mar muerde sus labios alados: vuela.
- El mar siente que el pez será flor en su vientre.
- La marea baja es el mar que anda cabizbajo.
- El mar se hospeda en un hotel con vista al infinito.
- El mar está agitado, no le grites.
- El mar trae puesta su envoltura para regalo.
- El mar se enamora de las solas tristes.
- El mar es el viñedo del pez uva.
- Para arrullarse, el mar se basta a sí mismo.
- Un, dos, tres por el mar que está en las olas…!
- El mar es la hamaca de los barcos.
- Violentos a mares.
- Bajo el sol, la tarde es a mar y ya.
- No hay mar que por pez no venga.
- Del mar me gustan los Marinos.
- Dejaste el mar abierto; ni siquiera la bahía podrá cerrarlo.
- Mirar es arrojar tu ola interna al mar.
- Nadie dijo nada de la marea altiva.
